A veces llegar a conclusiones que no te gustan hace que vuelvas a lugares incómodos.
Tomarte unas vacaciones de ti tiene un gran inconveniente: vuelves al punto de origen, tarde o temprano. Al punto del que pretendías huir, del que querías esconderte. Vuelves a tu rutina, tus problemas, y tus agobios. Vuelves a ti. Y eso no siempre te gusta. O, en el peor de los casos, puede ser fuente de nuevos problemas.
Ojala pudiera estar toda la vida haciendo turismo fuera de mi. De mi entorno. De mi "Yo". Y hablara, en vez de escribir. Y dejara de escuchar otras voces, para oir la mía. Dejara de ser como soy, para ser otra.
Ojala, ojala, ojala... tuviera otro cerebro, otro corazón y otro cuerpo. Y no fuera Yo.
Much@s dormirían más tranquil@a. Incluso yo.
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