Pasa el tiempo, y me cada vez es más habitual que me acompañen palabras como "soledad", "decepción", "tristeza"... y no es porque yo las busque, o desee tenerlas a mi lado.
Pasan los días, y pierdo confianza en l@s que hasta hace nada eran mis "iguales", mis "almas gemelas", mis "amig@s del alma".
Vivo, y al mismo tiempo voy muriendo un poquito cada dia, cuando se van marchitando los afectos, las simpatías, las complicidades.
Me gustaría perder de vista la tristeza, la amargura, la pena, y volver a disfrutar de la alegría, las risas, la amistad... y no soy capaz de hacerlo. Tal vez esté haciendo algo mal, haya perdido el camino y no sepa encontrarlo, pero tampoco encuentro a nadie a quien preguntar, que me guíe de nuevo, que me permita disfrutar otra vez de la vida, en lugar de pasar la existencia de un mal trago a otro, de una decepción a otra, de una lágrima a otra.
Ya no recuerdo la última vez que no necesité mirar el reloj para saber cuanto más iba a durar la "pantomima", cuando fue la última vez que disfruté realmente de una conversación, cuando pasé de escuchar a soportar...
Si pudiera volver a ese momento, me daría dos bofetadas, y me diría "disfruta esto, porque dentro de un tiempo lo echarás de menos...".
Como hoy, como ayer, y si no soy capaz de remediarlo, como mañana...
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